ONCOLOGÍA  INTEGRATIVA

UNA PRÁCTICA MÉDICA

Nuestra Oncología Integrativa es una práctica médica integral de cáncer.

Consideramos que el Cáncer es nuestro Aliado, no viene a matarnos. El Cáncer no debe ser eliminado sino que necesita ser comprendido. El cáncer tiene un o varios para qué (sentidos) además de uno o varios por qué (causas – físicas, mentales, espirituales, emocionales)

Pensamos que somos responsables de todo lo que nos sucede.

Para sanar necesitamos sabiduría. Y que esa sabiduría la tiene quién consulta, además del saber médico. Como médicos somos catalizadores del poder de sanación que poseen las personas que buscan sanar.

Cada tratamiento es un traje a medida de cada persona que consulta.

El resultado de nuestra práctica depende de cinco factores (todos de igual relevancia): 1) nuestra habilidad como médicos para catalizar, para provocar, estimular, el poder de sanación de cada consultante, 2) la consciencia con la que cada persona aborde su tratamiento 3) la empatía que establezcamos entre consultante y médico, 4) las leyes biológicas que determinan cada proceso, cada etapa, de lo que habitualmente conocemos como enfermedad, 5) la cuota de Misterio que trae cada persona en esta vida.

Vamos por partes.

¿Por qué que somos UNA PRÁCTICA MÉDICA?

Al decir que somos una práctica médica del cáncer, decimos que lo que hacemos se apoya en la práctica, en lo que practicamos día a día, persona a persona. ¿Juego de palabras? No. Significa que lo que define nuestra práctica es lo que pasa en el consultorio, con cada uno de los consultantes que nos visita;  más allá de lo que está escrito en los manuales de Medicina (provengan de donde provengan); más allá de lo que digan las estudios y las estadísticas.

Claro está que apoyamos nuestra práctica en conceptos. Podemos decir, en teorías a partir de las cuales y desde las cuales miramos lo que le pasa a la persona que atraviesa una situación de cáncer. Pero esas teorías no forman una metodología, un método; sino que son algo así como un cajón de herramientas.

Cada tratamiento que hacemos es un traje a medida. Depende de cada persona. No hay una receta sino hay una forma de hacer las cosas para encontrar la receta que necesita cada uno.

Por eso somos una práctica médica. Hecha de a dos. Por eso es a medida. Necesito al otro para hacer del traje a medida. Los dos somos importantes.

¿Por qué somos una práctica médica INTEGRAL, además?

Necesitamos conocer a la persona a quién vamos a diseñarle su traje a medida. Necesitamos saber qué piensa, qué siente, qué hace, cuáles son sus creencias, cuáles son sus valores, dónde vive, cómo vive, de qué manera, con quién, con quienes, cómo se relaciona.

Creemos que somos mucho más que un cuerpo físico. Que estamos determinados, regidos, por mucho más que nuestra biología.

Pensemos lo siguiente. Somos como un círculo. Y ese círculo está compuesto por varias partes. Todas las partes hacen al círculo y cada parte depende una de la otra, están relacionadas. Son necesarias todas y cada una. Si una se altera, se altera el todo. Y si el círculo se altera, se modifica cada parte.

¿De qué está compuesto este círculo que somos?

De cuerpo físico (la biología). De LA mente (, memoria, pensamientos, creencias, etc). Ya lo sabemos con la Teoría Cuántica, somos energía. También nos relacionamos con otras personas, somos seres sociales. También ambientales, ecológicos. Y, según las creencias, somos un espíritu. Simplificando, si dibujamos un círculo, como si fuera una torta, habría varios pedacitos, el cuerpo, la mente, la energía, lo social, lo ecológico, lo espiritual.

De todo eso estamos hechos. Todo eso somos. 

Entonces, aquí tenemos la primera respuesta de por qué necesitamos un abordaje integrativo (para  cualquier “enfermedad”). Somos seres integrados. Estamos integrados por cuerpo, mente, energía, espíritu. De ahí la necesidad de contemplar, integralmente, cada una de esas partes en nuestros tratamientos.

A su vez, cada persona es única. Por eso cada  traje es a medida. No existe la posibilidad, en nuestra práctica, de replicar un método. Es imposible. Hay posibilidad de aplicar una práctica,  una manera de ejercer la Oncología, pero no existe la posibilidad de replicar una receta en cada persona.

Y, también, el abordaje es integral, por lo siguiente. Dijimos, no somos una teoría, sino que nos valemos de todas aquellas teorías válidas, sean tradicionales o modernas, de oriente o de occidente, para abordar un tratamiento. Esta es nuestra caja de herramientas. Dependiendo de cada persona, usaremos tal o cual herramienta. La elección, a su vez, de la herramienta a utilizar no la digita sólo el médico, lo hacemos juntos con el consultante.

No creemos en la Verdad Absoluta, sino en lo verdadero para cada ser.

 Entendemos que la enfermedad, sea cual fuera, no es sólo un desorden físico en nuestro organismo. Sostenemos que la enfermedad,  es una  manera que tiene nuestra consciencia de manifestar la realidad emocional no resuelta o no asumida o ni siquiera reconocida. Como así también la enfermedad tiene un significado espiritual a desentramar.

 

El Cáncer, como cualquier enfermedad, es un mecanismo de supervivencia. Nuestra biología es perfecta, no hay error. Hablamos de enfermedad porque es un término convencional, en realidad deberíamos hablar de “programa especial con sentido biológico”. Usamos el término “enfermedad” porque creemos que algo mal sucede en nuestro cuerpo. Esto pasa porque no comprendemos las leyes biológica que determinan el proceso (y las etapas) de lo solemos llamar “enfermedad”

 

Nos ocupamos de la causa física del Cáncer, de sus síntomas, porque genera sufrimiento y riesgo de vida. Lo tratamos de una manera armónica con nuestra biología. De la misma manera,  también abordamos los diferentes para qué de Cáncer, su sentido, el motivo de su aparición en nuestras vidas.

Aseguramos que cualquier herramienta considerada en sí misma puede ser milagrosa. A su vez, sostenemos que cualquier herramienta utilizada masiva, rutinaria, despersonalizada y sistemáticamente no es conveniente.

Cada tratamiento es un traje a medida de quién consulta. Abordando la realidad física, emocional, alimentaria, energética y espiritual del consultante.

Afirmamos que nadie se enferma solo y nadie se cura solo. Somos seres sociales, culturales, ecológicos (porque vivimos en un ecosistema). La enfermedad, en este caso el Cáncer, de cada persona es, también, un espejo de su entorno social, cultural, ecológico, familiar. Trae un mensaje individual, pero también familiar y social. Somos todos responsables de cada Cáncer, con diferentes cuotas de responsabilidades. Es por esto que nos estamos de acuerdo con el aislamiento de quién transita una situación de Cáncer de su entorno  familiar y social. Lo consideramos inhumano, para la persona, para la familia.

EL CÁNCER ES UN GRITO DESESPERADO DE AMOR,

SU CURA SÓLO ES POSIBLE CON AMOR.

Dra Andrea Guadalupe Arosio – Dr. Juan José Greco

TRATAMIENTOS & CONSULTAS

“Cada tratamiento

es un traje

a medida.